Historia

A partir del siglo IX se inicia la forestación de los territorios de Vall d'Aro, una vez recuperados de los sarracenos, aprovechando la orografía del terreno. Los primeros colonizadores son campesinos. No se conoce con exactitud cuando se constituye el primer asentamiento, si bien consta que en el año 881, el rey Carlomagno da al obispo de Girona, Teuter, el territorio de Vall d'Aro, donde ya ha comenzado la extensión de la población en dirección a la costa. La primera referencia documental de Fanals d'Amunt (nombre originario de Platja d'Aro) aparece en el año 968. Se trata del precepto del rey Lotario, confirmando a Sunyer como abad del monasterio de Sant Feliu de Guíxols, así como de sus posesiones, entre las que figuran Fanals y su iglesia.

A pesar de que Vall d'Aro es una tierra fértil para el cultivo, los humildes campesinos no son los únicos habitantes del Fanals medieval. Durante el siglo XIV, podemos destacar las posesiones y residencia de una rama de la familia ampurdanesa de los Llavià. Llop de Llavià, uno de los miembros de esta familia asiste a las Cortes de Cervera en 1359, como noble de Fanals, y Ramon de Llavià se convierte en abad del monasterio de Sant Feliu de Guíxols entre 1328 y 1348. En 1585 aparece documentada la existencia de la nueva iglesia de Fanals de Baix, la actual Fanals d'Aro. Tras abandonar Fanals d'Amunt, se forma en su entorno un nuevo asentamiento. En 1698, las parroquias del Vall d'Aro son incorporadas a la corona, formando la alcaldía real de Vall d'Aro.

La corporación municipal acuerda el 16 de septiembre de 1971 incluir un expediente para la declaración de Conjunto Histórico-Artístico a favor del casco antiguo de la población: calles del Carme, Hospital, Castell y Sol, incluidos el castillo de Benedormiens, la iglesia parroquial de Santa Maria, la plaza del mismo nombre y la calle Mayor.

La corporación municipal acuerda el 16 de septiembre de 1971 incoar un expediente para la declaración de Conjunto Histórico-Artístico a favor del casco antiguo de la población: calles del Carme, Hospital, Castell y Sol, incluidos el castillo de Benedormiens, la iglesia parroquial de Santa Maria, la plaza del mismo nombre y la calle Mayor.

En 1995 el casco antiguo de Castell d'Aro fue declarado oficialmente "Bien Cultural de Interés Nacional".

A partir del siglo IX se inicia la forestación de los territorios de Vall d'Aro, una vez recuperados de los sarracenos, aprovechando la orografía del terreno.

La corporación municipal acuerda el 16 de septiembre de 1971 incluir un expediente para la declaración de Conjunto Histórico-Artístico a favor del casco antiguo de la población: calles del Carme, Hospital, Castell y Sol, incluidos el castillo de Benedormiens, la iglesia parroquial de Santa Maria, la plaza del mismo nombre y la calle Mayor.

En 1995 el casco antiguo de Castell d'Aro fue declarado oficialmente "Bien Cultural de Interés Nacional".

En 1613, se amplió la iglesia y todo el interior (también en la actualidad) es de estilo gótico. Pero en 1615, durante una misa, se cayó parte de la fachada de la iglesia, hiriendo incluso a algunas feligresas.

A partir de ese momento (y hasta que se acabaron las obras de la fachada actual), la entrada a la iglesia tuvo que desplazarse y se encontraba en la puerta que hay justo debajo del campanario, donde todavía está la puerta tapiada y se puede ver el año; 1782.

En el siglo XVII, la iglesia ya aparece como parroquia independiente de la de Santa Cristina, y forma un único barrio junto con la de Fanals d'Aro. La imagen de Santa Maria preside la fachada, que pese a ser abarrocada (1784), conserva el estilo medieval que todavía hoy se preserva en todo el casco antiguo de Castell d'Aro.

El año 1970 el Ayuntamiento, propietario del castillo, encarga al arqueólogo gerundense Miquel Oliva la primera restauración. Se conserva su parte más antigua, del siglo XI, que es la más cercana a la iglesia. El año 1983 las salas del castillo se habilitan para realizar exposiciones.

A lo largo de 1999 se realizan en el núcleo histórico diversas intervenciones arqueológicas que ponen al descubierto las estructuras defensivas extra muros del castillo como el foso excavado en la roca natural; el pequeño puente de piedra y la rampa de acceso a la puerta. En el interior del foso se han hallado estructuras de tipo industriales, relacionadas con la metalurgia. La pérdida de funcionalidad del foso comporta su utilización para otros usos a partir del siglo XVI. Ahora tendrá más una función de palacio-residencia que de fortificación militar. A partir de la primera mitad del siglo XVII, el espacio comienza a ser utilizado como cementerio parroquial. Mucho se ha hablado sobre el origen etimológico del nombre que lleva el castillo: Benedormiens.

El historiador Pella i Forgas apunta dos posibilidades sobre su origen. La primera habla de un origen árabe. Entre los árabes era famosa la familia de los Beni-dorm, que dio nombre a algunos lugares de Cataluña y Valencia. También nos habla de la posibilidad de que sea un vocablo de la Edad Media que indicaba la seguridad y reposo que encontraban en el castillo.

El castillo tiene 5 salas con nombres de personajes históricos relacionados con la historia del castillo.

Actualmente, el castillo de Benedormiens es sede de importantes exposiciones y eventos de la cultura tradicional de nuestro municipio y también acoge el Fondo de Arte Municipal, donde se puede visitar la recopilación de obras de arte que desde el año 1983 cada artista que ha expuesto en el Castillo ha tenido que dejar en donación al pueblo. Encontramos a Dalí, Goya, Grau Garriga, Subirachs, Modest Cuixart, Navarro Vives, entre otros.